Hoy hubiera preferido escribir algo distinto. Ya sé, apenas son las primeras palabras y aún no he escrito nada, pero ya lo sé, hoy hubiera querido escribir algo distinto.
Me hubiera gustado hablar del viento en tu pelo, o tu sonrisa perfecta. De tu ventana de nuevo, del desierto o de tu belleza. Pero hoy otra vez no estás y ya ni siquiera tengo ganas de imaginarte en la ventana.
Hubiera preferido escribir de algo abstracto o imposible, indescifrable, lejano, obscuro o inventado. Me hubiera gustado describir un palacio con reyes y princesas, y hasta dragones terribles que lo asedien. Hubiera preferido escribir de cosas tristes, azules, esponjadas; de cosas, las que fueran.
Hoy hubiera preferido escribir algo distinto, algo que no dejara tantos espacios y silencios. Hoy me hubiera gustado tener algo de qué escribir que no estuviera tan vacío.
